¿Estás pensando en hacer un viaje a Uzbekistán en solitario? En este artículo proponemos una ruta de 9 días por este país de Asia Central, recorriendo las ciudades, monumentos y plazas más emblemáticas, con consejos sobre cómo llegar y la documentación que necesitas.
Por qué viajar a Uzbekistán
Uzbekistán es un país singular situado en Asia Central. Formó parte de la mítica Ruta de la Seda y aún se pueden ver algunos vestigios de esta mítica senda.
Se trata de un país de contrastes en donde la moderna Tashkent compite en popularidad con Khiva, una ciudad en donde el tiempo parece haber parado.
Un viaje a Uzbekistán es ideal si…
A pesar de ser un destino fascinante, es importante informarse bien antes de ir. Un viaje a Uzbekistán encaja especialmente si:
- Te llama la atención la cultura oriental, sobre todo la relacionada con las Mil y una noches.
- Te gustan los viajes que suponen un impacto en cuanto a cultura, modo de vida y arquitectura.
- Eres aventurero.
- Disfrutas de probar distintos tipos de gastronomía.

Cómo llegar a Uzbekistán: vuelos y conexiones
A pesar de lo que podrías pensar en un principio, llegar a Uzbekistán desde España no es complicado. La aerolínea Turkish Airlines es la compañía con mejores conexiones y puedes encontrar numerosas desde Madrid que te acercarán a la capital del país, Tashkent, con escala en Estambul.
Documentación que necesitas
Siendo ciudadano español no necesitas visado si tu estancia es inferior a 30 días. En cuanto a documentación:
- Pasaporte en vigor (con fecha de caducidad no inferior a 3 meses antes de la llegada al país).
- Registro del viajero en los archivos policiales. Si te hospedas en hoteles, son ellos mismos los que harán este trámite. Si no, debes rellenar este formulario en las primeras 72 horas desde tu entrada al país.
Ruta por Uzbekistán día a día
Uzbekistán no es un país pequeño y cuenta con muchas maravillas que merecen un par de días de estancia. Lo ideal es organizar una ruta de 8 a 10 días para disfrutarlo al máximo.
Tashkent — días 1 y 2
La ruta comienza en Tashkent, capital del país y punto de llegada. Se recomiendan dos días para conocer la ciudad, teniendo en cuenta que habrá que volver a ella al final para tomar el vuelo de regreso.
Qué ver en Tashkent:
- La Plaza Jasti Imom, donde se encuentran la madraza de Barakjan, el mausoleo de Kaffal Shashi y el Museo del Corán, con el único libro sagrado original bien conservado del mundo musulmán.
- El Museo de Artes Aplicadas.
- La Plaza Mustaqillik.

Imprescindible: El metro de Tashkent, el primer transporte subterráneo de Asia Central, con decoraciones artísticas muy interesantes. Vale la pena por su marcado acento soviético y la fusión entre Oriente y Occidente, modernidad y tradición.
Khiva — días 3 y 4
Khiva es la ciudad que todos imaginamos al leer las Mil y una noches: una ciudad amurallada anclada en el pasado, donde prevalece su arquitectura tradicional en adobe.
Qué ver en Khiva:
- La ciudad interior amurallada (Ichan-Kala), un museo al aire libre.
- Las madrazas de Mukhammad Amin Khan y Mukhamad Rahim Khan.
- El minarete Kalta Minor.
Imprescindible: Pararse a observar las cúpulas de Khiva y los portales de mezquitas y madrazas desde las terrazas más altas de la ciudad. Vale la pena por su arquitectura, sus colores y su luz, únicos en el mundo.
Bukhara — días 5 y 6
Bukhara está considerada el principal centro de la cultura islámica del país.
Qué ver en Bukhara:
- La Mezquita Magoki Attori, la más antigua de Asia Central.

- El Chor Minor («los cuatro minaretes»).
- El gran minarete Kalon, situado en la plaza Poi Kalon.
- La Madraza de Mirza Ulugbek y la de Abdulazizkhan.
- El mausoleo de Ismail Somoni y Chashmai Ayub.
Imprescindible: Visitar el curioso taller de marionetas de la Plaza Lyabi Hauz y degustar el famoso té de la Tea House Silk & Spices. Vale la pena por ser una de las ciudades más antiguas del país, considerada museo al aire libre, con más de 140 monumentos arquitectónicos de la Edad Media.
Samarcanda — días 7 y 8
Los últimos días de la ruta llegan a Samarcanda, ciudad con un lugar Patrimonio de la Humanidad y uno de los puntos de paso de la legendaria Ruta de la Seda.
Qué ver en Samarcanda:
- El mausoleo Gur-Emir.
- La mezquita de Bibi Khanum.

- El bazar local: toda una experiencia de la que llevarse un recuerdo.
- La tumba de San Daniel.
- Los restos del Observatorio de Ulugbek.
Imprescindible: La Plaza de Registán, Patrimonio de la Humanidad y el punto más importante de la ciudad. Vale la pena también por la Necrópolis Shaji-Zinda, donde se puede conocer la historia del desarrollo de la arquitectura del mundo musulmán.
Uzbekistán, un destino que no olvidarás
Uzbekistán es uno de esos destinos que se quedan grabados para siempre en la memoria. Su arquitectura, su historia y su cultura ofrecen una experiencia difícil de encontrar en ningún otro lugar. Si quieres profundizar antes de decidirte, en la página de Uzbekistán encontrarás más información sobre el destino.